Instituto Gemológico Español

Curso Básico de Gemología – Capítulo 4


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4. TRATAMIENTOS DE LAS GEMAS

Los tratamientos son modificaciones que se realizan en las gemas para mejorar su aspecto: color, transparencia y textura fundamentalmente. Cualquier modificación aplicada a la gema aparte de los procesos de corte y pulido tiene que advertirse debidamente al comprador.

4.1. Principales tipos de tratamientos

  • Térmicos (aplicación de calor)
  • Tinción (teñido)
  • Impregnación superficial
  • Relleno de fisuras
  • Recubrimiento
  • Láser
  • Irradiación (bombardeo de partículas radioactivas)
  • Difusión térmica
  • Alta presión y temperatura (HPHT)

Tratamientos térmicos (aplicación de calor)

Mejoran o cambian el color original. Es similar a lo que sucede habitualmente en la naturaleza, en general es aceptado como una práctica comercial y no es necesario indicarlo. El tratamiento es generalmente estable (permanente) y puede no ser identificable.

Se aplica en cuarzo amatista, cuarzo citrino, topacio rosa, zircones incoloros o azules, tanzanitas, aguamarinas, calcedonias, zafiros, rubíes, etc.).

Tratamientos por tinción (teñido)

Tratamientos que se utilizan desde la antigüedad en materiales porosos con la ayuda de sustancias colorantes (ágatas, crisoprasas, corales, turquesas, jadeitas, marfiles, etc.).

También se emplea en esmeraldas y rubíes fisurados de baja calidad. El tratamiento es relativamente estable y debe de indicarse siempre, pues incluso en el caso de los aceites teñidos es una práctica fraudulenta.

Tratamientos por impregnación superficial

Algunos materiales se impregnan superficialmente con ceras o plásticos para darles mayor consistencia y evitar modificaciones de color, bien por evaporación del agua que contienen, bien para evitar alteraciones de sus componentes (turquesas, malaquita, etc.).

Tratamientos por relleno de fisuras

Las gemas que tienen fisuras y cavidades con frecuencia se impregnan con distintos materiales (aceites, resinas artificiales, vidrios de distinta composición) para disimular los defectos internos y aumentar la transparencia de la gema. En función del tipo y cantidad del material de relleno este tratamiento puede considerarse leve o grave. Por ejemplo, el relleno de fisuras con aceite en esmeraldas es muy aceptado en el comercio y no se considera grave, mientras que los rellenos de vidrio de plomo en corindones o rellenos vítreos en diamantes son tratamientos muy graves y requieren una advertencia específica al comprador.

Tratamientos por recubrimiento

Consiste en la aplicación de una fina capa de pintura en toda la piedra, o más frecuentemente solo en la culata (esmeraldas, rubíes, diamantes, topacios, etc.). Antiguamente se utilizaba también la aplicación de finas capas de papel o laca teñida (talcos) a la culata de ciertas gemas, para proporcionarles un mejor aspecto y mayor brillo.

Tratamientos con rayo láser

Es un tratamiento que solo se emplea en el diamante, para mejorar su aspecto eliminando inclusiones oscuras. Aunque el aspecto mejora, el tratamiento provoca una perforación en la piedra que normalmente se aprecia sin dificultad a la lupa.

Tratamientos por irradiación (bombardeo de partículas radioactivas)

Procesos similares pueden suceder también en la naturaleza y por eso en muchas ocasiones es difícil, y a veces imposible, saber si ha existido o no tratamiento artificial (topacio, espodumena, turmalina, berilo, cuarzo, corindón, escapolita, etc.).

Combinado con posteriores tratamientos térmicos, se aplica al diamante consiguiéndose colores fantasía. Es muy importante detectar la verdadera naturaleza del color pues la diferencia de precio es muy grande. Para ello normalmente hay que recurrir a laboratorios gemológicos especializados. También es muy importante controlar que el proceso de irradiación no haya dejado señales de radioactividad activa en las gemas tratadas por este método.

Tratamientos por difusión térmica

En este tratamiento la gema se sumerge en un medio que contiene altas concentraciones de elementos cromóforos u otros metales que pueden afectar a su color y se somete al calentamiento hasta temperaturas muy elevadas (hasta 1800°C) para que estos elementos difundan en la estructura cristalina de la gema, proporcionándole un color atractivo. El color producido por este tratamiento puede estar concentrado en la capa superficial (zafiros, fáciles de detectar) o más profundo (rubíes y zafiros tratados por difusión de berilio, extremadamente difíciles de detectar).

Tratamientos por alta presión y temperatura

Es un tratamiento que solo se emplea en el diamante para mejorar su color. La piedra se somete a presiones y temperaturas extremadamente altas, lo que permite eliminar algunos efectos estructurales que afectan negativamente al color. Tratamiento muy difícil de detectar.

4.2. Tratamientos y el comercio de las gemas

Existen tratamientos más o menos graves, tratamientos más o menos aceptados por el comercio. En cierta medida la gravedad del tratamiento depende del grado en que éste permite mejorar la calidad del material inicial. No obstante, algunos tratamientos que mejoran drásticamente la calidad, por ejemplo, el color de los zafiros mediante el calentamiento, son comúnmente aceptados y no se consideran graves.

Hay que tener en cuenta que por muy grave que sea el tratamiento, el material puede ser comercializado siempre y cuando se le advierta al comprador del tratamiento de forma adecuada. Al contrario, cualquier tratamiento puede convertirse en “fraudulento” si su presencia no se advierte debidamente al comprador.

Para regular la información que hay que proporcionar al comprador, la Confederación Internacional de Joyería (CIBJO) diferencia dos tipos de tratamientos:

Aquellos que sólo requieren una información general sobre el tratamiento aplicado. Por ejemplo, vendiendo una esmeralda con relleno de fisuras de aceite hay que informar que a la mayoría de esmeraldas se les aplica dicho tratamiento.

Son tratamientos menos graves y muy comunes en el comercio. Los laboratorios gemológicos expiden para estas gemas el dictamen de “gema natural”, las observaciones sobre el tratamiento pueden aparecer en los comentarios si los rasgos son evidentes.

Los tratamientos clasificados en este grupo son:

  • Rellenos de fisuras con sustancias incoloras no vítreas
  • Impregnación superficial con sustancias incoloras
  • Calentamiento
  • Blanqueado (utilizado para perlas)

Aquellos que requieren la información específica sobre el tratamiento aplicado a la gema concreta. Son tratamientos más graves. Los laboratorios gemológicos expiden en este caso dictámenes de “gemas tratadas”. A la hora de realizar la venta hay que informar inequívocamente al comprador que la gema que se vende está tratada por un determinado proceso.

Los tratamientos que requieren información específica son:

  • Irradiación
  • Tratamientos de difusión
  • Tinciones e impregnaciones con sustancias coloreadas
  • Relleno de fisuras abiertas y cavidades (observables a 10x)
  • Impregnación profunda de sustancias porosas con plásticos o similares
  • Recubrimientos

En la actualidad, debido a la proliferación de tratamientos de todo tipo, existe una demanda bastante elevada de gemas de gama muy alta sin ningún tipo de tratamiento, por muy leve y aceptado que sea. Algunos laboratorios expiden certificados con un comentario explícito para las gemas que no tienen tratamiento alguno.


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